domingo, 23 de septiembre de 2012

Retrato, de puntillas

Soy una cometa en el aire que nunca llega a rozar el suelo.
Vivo del aire de cada suspiro.
Tengo las palmas de las manos repletas de ilusiones, 
que se me van cayendo cuando consigo hacerlas realidad. 


Sonrío cuando me dicen que me quieren,
 y no puedo evitar reirme antes de que me hagan cosquillas. 
Mi punto débil son mis ojos
 -son unos maleducados y no consigo que paren de hablar-


Camino sin la seguridad de una meta y mi equilibrio son el desequilibrio de mis tacones.
Sé que las líneas rectas las hicieron para saltarlas de lado a lado 
y las circunferencias, para bailarlas en la cintura.


Me gusta mucho el azul.
Pero deshojé tantas margaritas, que ahora solo me quedan collares amarillos y los pétalos de rosas, rojos,
 se me escapan entre los dedos.


Algo fundamental, en mi vida cotidiana, son las risas de después de cenar.
-Para terminar bien el día, más que nada-

No me considero mala persona por no ayudar a las abuelitas a cruzar la calle.
Pero tampoco una buena
 -por muchos motivos que prefiero no señalar-
Solo sé que no me sale actuar con maldad
Y recuerdo que el personaje Cruela de Vil me caía muy mal

Por cierto, si quieres hacerme feliz, solo tienes que invitarme a desayunar ...



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